Pesto Cremoso de Guisantes y Anacardos
Este pesto vegano combina guisantes, anacardos y hojas verdes para obtener una salsa cremosa, fresca y nutritiva. Es una alternativa sencilla al pesto tradicional y puede utilizarse con pasta, vegetales, papas, panes integrales o como aderezo.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Porciones: aproximadamente 6
Preparación: sin cocción
Ingredientes
2 tazas de guisantes verdes frescos o congelados, descongelados
1 taza de anacardos crudos
1 taza de kale tierno, sin los tallos duros, o perejil fresco
3 cucharadas de jugo de limón o lima recién exprimido
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
½ taza de parmesano vegano
½ cucharadita de sal marina, o al gusto
2 a 4 cucharadas de agua, según sea necesario para ajustar la consistencia
Preparación
Prepara los ingredientes. Si utilizas guisantes congelados, descongélalos completamente. Lava y seca bien el kale o el perejil.
Procesa los ingredientes. Coloca en un procesador de alimentos los guisantes, los anacardos, el kale o perejil, el parmesano vegano, el jugo de limón y la sal.
Añade el aceite. Procesa mientras incorporas poco a poco el aceite de oliva extra virgen.
Ajusta la textura. Agrega el agua, una cucharada a la vez, hasta conseguir una consistencia cremosa pero todavía ligeramente rústica. No es necesario procesarlo hasta que quede completamente liso.
Prueba y ajusta. Añade un poco más de limón o sal si lo consideras necesario.
Sirve. Puedes utilizarlo inmediatamente o refrigerarlo en un recipiente de vidrio bien cerrado.
Conservación
Guarda el pesto en un recipiente hermético en el refrigerador durante aproximadamente 3 a 4 días. Para conservar mejor su frescura, procura mantenerlo bien tapado.
También puedes congelarlo en pequeñas porciones y descongelar únicamente la cantidad que necesites.
Ideas para utilizarlo
Este pesto queda excelente con pasta integral, vegetales asados, papas horneadas, sándwiches, wraps, tostadas o como salsa para acompañar vegetales frescos.
Nota
Si deseas reducir la cantidad de aceite, puedes sustituir parte del aceite de oliva por agua hasta conseguir la textura deseada. El resultado seguirá siendo cremoso gracias a los anacardos y los guisantes.
